jueves, 8 de noviembre de 2012

Un viernes de enero

Borracha de ideas
vomitando éxtasis
deliberando entre los falsos amores
qué rencores! si ya no queda nada dentro de mí.
Sinceridad a flor de piel alcoholizada 
ferviente de vino y ron,
semblante descompuesto de mi anhedónico corazón.
Miradas de aquí para allá, 
risitas imbéciles que en un segundo se van.
Mira! mira cómo no me importas
mira cómo no me importo y me dejo caer en el sillón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario