vomitando éxtasis
deliberando entre los falsos amores
qué rencores! si ya no queda nada dentro de mí.
Sinceridad a flor de piel alcoholizada
ferviente de vino y ron,
semblante descompuesto de mi anhedónico corazón.
Miradas de aquí para allá,
risitas imbéciles que en un segundo se van.
Mira! mira cómo no me importas
mira cómo no me importo y me dejo caer en el sillón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario