martes, 28 de septiembre de 2010

La Distancia.

En Plaza de Armas un hombre nostálgico veía las personas a su alrededor. Hacía mucho calor y el ambiente aturdía. Un joven entregaba un telefono móvil a una mujer mientras instintivamente miraba de reojo si lo observaban.

El hombre miraba el reloj y hundía sus manos en los bolsillos, se tambaleaba entre el sofoco, el hambre y la sed. Caminó hasta una centro de llamados, con dedos temblorosos marcó el número y al escuchar sus voces inocentes se largó a llorar sobre el auricular.

martes, 21 de septiembre de 2010

Adiós.

Y te dejo ir
porque en el afán de quererte conmigo
me he olvidado de vivir,
sentí cómo todo perdía importancia
y cómo me hundía por desearme en tí.

Por más que quize,
no hubo en tí algún buen recuerdo
que gritara más fuerte...
sólo podía llorar
y entretanto se derrumbaba mi mente.

Tú en tu orgullo,
yo en mi pena.
No hubo nada más,
ni siquiera un adiós...
¡Aún así te extraño tanto!

No queda más que la resignación
cuando no hay quien escuche.
La conciencia no duele
cuando no existe nada de qué arrepentirse,
¡¿Pero esta aflixión?!

domingo, 12 de septiembre de 2010

Tu ausencia.

Y así fueron pasando los años,
las personas y los lugares
pero yo te sigo recordando.
Pequeña e indefensa criatura,
te anhelé tanto
y sin previo aviso te marchaste.

Aún duele tu partida
pero sé que desde algún lugar,
más allá del simple entendiemiento humano,
guías todo mis pasos.

Y te recuerdo en la misma fecha cada año
y te extraño
y siento como pasa el tiempo
sin borrar tu recuerdo.

Mis entrañas aún sienten la ausencia
y el dolor no se cura con nada,
la pena aún sigue
y todo te trae entre brisas lejanas.

Y aunque sé que nunca regresarás
yo siempre te recordaré
con un escrito en cada mes
y una sonrisa lejana.

Que nunca te olvide
y que el dolor no se vaya.
Que sigan pasando los años
y tu recuerdo siga presente
en todo lo que me rodee
y con cada cosa que haga.










(Javiera Acracia I.M / Vicente Gonzalo I.M) Septiembre- Octubre del 2007.