lunes, 15 de octubre de 2012

Sueño

Colgué de cada nube una palabra
y pinté tus labios para encontrar el camino de vuelta.
Silencio. El aguacero.
En el marco de tu puerta
el ocaso se caía a pedazos
y mis pies descalzos se ahogaban en la niebla.
Un beso resbaló por mi mejilla,
calló al suelo y murió ahogado.
El eco de tu risa y este irreal momento, son todo lo que me quedó.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Vivo de ser yo.

De reírme de mí,
de jugar con el aire, 
las luces y las sombras.
De correr bajo la lluvia, 
de desaparecer cuando
me supera el impulso
y la locura.
De dibujar en el piso
árboles y cubrirme de hojas
cuando llegue el otoño.
De lo simple,
lo extraño
y lo que se aprende en el camino,
de querer algo distinto cada día,
de vivir.
La sangre corría se deslizaba desde la puerta de la casa, caía a la vereda y se esparcía por las calles hasta la avenida principal. Yo, en el sillón me retorcía mientras recordaba que aún faltaba mucho por hacer. "Así es la vida, reprime el ego y el orgullo", decía mi madre mientras me hacía la idea de un futuro en que debía ver mis entrañas revueltas en un pabellón, entre el olor a guantes quirúrgicos y anestesia, para terminar, al salir de ese lugar, de la misma manera en que ella quedó con la cabeza mirando al suelo con las rodillas gastadas de tanto fregar.