viernes, 30 de noviembre de 2012

Porque no

Con errores míseros, 
inseguridad,
con tus mañas y lloriqueos,
con tus mañanas eternas
y mi insistencia en levantarte de la cama.
Con tu pasado demasiado vivo,
con mis ganas ya tan muertas,
con el constante palpitar de la conciencia 
que me decía "para ya".
Hoy soy lo que hiciste de mí,
en un error sin voluntad.
Y me dices tanta mierda
y me lloras como un niño
y te quejas de lo que digo,
de mi risa, mi hastío y mi rencor.
No soy lo que quieres, es verdad
pero me parece que nunca lo fui.
Ahora ya pasó
se nos fue un año en recordar
y de ver todo esto irse lejos, 
desgastarse y morir.
Ahora que vivo,
ahora que sueño
me preguntas "¿por qué no?"
Porque no quiero rutina
no quiero tu cara al despertar
no quiero tu risa
no quiero tus desgana
no quiero mi anhedonía 
no quiero tu inconstancia...
porque no.



domingo, 25 de noviembre de 2012

Te ví.

Me han dicho que tu sonrisa se esconde y que, sólo de vez en cuando, se deja escapar algo que parece ser tu sombra. Cuentan que ya no eres tú y que no vives por tí. Dicen que entre tanta palabra vacía, lágrima de cocodrilo y perdón te olvidaste incluso de la risa. 
Te ví como alma en pena un día por Santiago, la más lúgubre y patética de todas las de esta miserable ciudad. Yo, borracha de éxtasis... tú, de anhedonía. Resbalaba de tu boca una mueca intentando no caer, de mi memoria un recuerdo que se negaba a morir. Y como dice esa canción que te canté entre acordes disonantes "... y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido..."

Te invito

Te invito a evadir miradas entre una risa cómplice.
Te invito a jugar que no sabemos lo del otro
y a que nos sabemos sonrojados.
Te invito a tomar del cenicero ese cigarro encendido
y a rozarnos los dedos en un descuido sutil.
Te reto a acercarte un poco más.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Los amantes

En una habitación de un motel barato en el centro de Santiago, con la luz apagada. Recorriendo calles de madrugada, con la caja de vino amiga. En un Parque O'Higgins olvidado. En el carrete del amigo o tu cuartito en casa de tu abuela (sí, amigo, tu favorito) fuimos niños jugando a vivir lo que decíamos no conocer y, entre tanto, voló tu camisa y mi sostén hacia la escalera, incluso voló tu libro de Orwell en un intento de llegar a la mesita. Te quise y te tuve, cuantas veces lo deseé y como quise. Esos "amigos con ventaja", tú me lo enseñaste, son los mejores.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Soy el caso perdido,
lo que intentaron hacer de mí sin dar frutos.
Soy el disparo al aire, la inconformidad.
Informalidad cotidiana y simple.
Un intento superfluo y superficial,
deseo inconcreto, carne libre,
juegos en aire y sonrisas que no se desgastan
llanto sincero, rabia acumulada,
consciente, de esas que molestan a las masas,
escupiendo llamas.
La conversación sin filtros
y la risa exacerbada.
Perfecto defecto de la naturaleza.
Soy un golpeo constante en paredes temblantes
y ventanas que se rompen,
frío de verano y también de invierno
entre carnes gritando inmoralidad...
Un error, la imperfección, la verdadera realidad.

Un viernes de enero

Borracha de ideas
vomitando éxtasis
deliberando entre los falsos amores
qué rencores! si ya no queda nada dentro de mí.
Sinceridad a flor de piel alcoholizada 
ferviente de vino y ron,
semblante descompuesto de mi anhedónico corazón.
Miradas de aquí para allá, 
risitas imbéciles que en un segundo se van.
Mira! mira cómo no me importas
mira cómo no me importo y me dejo caer en el sillón.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Es triste.

Pasar cada mañana por una calle sola,
disparar pensamientos que sin llegar a volar
caen secos en el cemento,
reír para agradar a otros,
dejarte de lado a tí mismx e ignorar lo simple.
Llorar de impotencia y reconocerte imbécil,
vomitar rencores constantemente u olvidar los errores,
retroceder sin aprender,
predicar sin practicar,
hablar siempre de moral,
restringir tu libertad,
desconocerte en un espejo
y ver sin mirar.