Puede que algún día lo supere y quizás no era lo peor que podía pasarme. Talvez lo que dijiste me abrió los ojos a esta nueva realidad de la cual estabas muy lejos, tan lejos que no notaste siquiera lo que estaba pasando entre los dos.
Y quizás nunca te enteres. Puede que este sueño que alguna vez existió entre nosotros se extinga solo en mí que fuí quien lo quizo de veras. Sin más se acaba todo. Y tú aún no lo sabes. Llorarás, lo sé, si te contara, pero ¿de que sirven ahora las palabras? Ni los gestos pudieron hacerte creer mi verdad. Probablemente me odies por todo esto, porque de ninguna manera podrías entenderlo.
¡Que pase el tiempo y con él los recuerdos! Porque no te veo queriendo a tí retenerlos. Y así, que el llanto se seque junto a todos los cauces recorridos. Y que se pudra nuestra historia dentro de mi baúl. Yo se que no querrás explicaciones, tiempo, ni espacio... menos una historia de lo que fué y desapareció.