Desempolvo libros con el fin de leer algo que me reconforte, que me diga "no estás sola" o "yo también estuve así". Quizás a veces solo necesitamos compañía y, cuando aflora la misantropía, esa compañía es grata solo en las palabras y lo que nos hacen sentir, incluso puede que esa compañía solo sea posible en la medida de que nosotros mismos somos capaces de encontrar señales que nos permitan dejar de sentirnos solos.
sábado, 16 de diciembre de 2017
Memoria I
Hay tiempos para todo, de risas, de complacencias, de compañía y soledad, de rencor e introspección. A veces mi mejor amiga es mi memoria, así como la peor tortura. De vez en cuando, sola, me detengo a pensar en todas las posibilidades en que hubiesen culminado mis acciones pasadas; quizás sea perfeccionismo, la habilidad de crear realidades alternas o quizás sadismo... puede ser que de alguna manera mi memoria y mis amigas palabras me ayuden a sentirme parte de algo en algún momento, puede que en alguno de estos tantos escritos busque complicidad.
sábado, 20 de mayo de 2017
Al niño que hablaba de revolución
Cuánta palabra vacía y pensamiento vago apropiaste. Esos pasos que me acompañaron se quedaron atrás mucho antes de terminar el camino que juraste seguir. No conmigo, no contigo, se apagaron los anhelos y el desconocimiento de causas te lleva a tanto cuestionamiento sin explicación. Quisiera sentir feacientemente el provecho de estos meses, sentir que no fue en vano cada deseo que tuve para ti, pero el niño sincero e inocente se corrompió ante las banalidades de la vida y, a mi pesar, lo sentirás más que yo. Desearía amortiguar el peso del derrumbe, sostener ese frágil cuerpo al momento de caer, pero no estaré ahí, no por falta de interés, por cariño propio. Esperé e ilusamente me falltaste, te fallaste y con los años, cuando te mires al espejo y sientas el impacto del tiempo en tu cuerpo, podrás mirar atrás y entender que cada palabra que di para ti, que cada confianza, que cada cariño y beso se quedaron para mí encerrados en el baúl de los olvidos.
Cuánta palabra vacía y pensamiento vago apropiaste. Esos pasos que me acompañaron se quedaron atrás mucho antes de terminar el camino que juraste seguir. No conmigo, no contigo, se apagaron los anhelos y el desconocimiento de causas te lleva a tanto cuestionamiento sin explicación. Quisiera sentir feacientemente el provecho de estos meses, sentir que no fue en vano cada deseo que tuve para ti, pero el niño sincero e inocente se corrompió ante las banalidades de la vida y, a mi pesar, lo sentirás más que yo. Desearía amortiguar el peso del derrumbe, sostener ese frágil cuerpo al momento de caer, pero no estaré ahí, no por falta de interés, por cariño propio. Esperé e ilusamente me falltaste, te fallaste y con los años, cuando te mires al espejo y sientas el impacto del tiempo en tu cuerpo, podrás mirar atrás y entender que cada palabra que di para ti, que cada confianza, que cada cariño y beso se quedaron para mí encerrados en el baúl de los olvidos.
Podría revivir momentos
fragmentados en tantos rincones
mi piel diario
podría escribir historias de su pena
a diario una guerra.
Recuerdos fulminantes empañando las paredes de mi casa no-hogar en la que guardo cada pedazo recogido al quebrarse las esperanzas de los sentires. Una a una veo caer cada hoja, siento la tierra pudriéndose a cada paso.
domingo, 7 de mayo de 2017
Mi cuerpo cual campo de batallas infinitas
quemaduras ya indolentes y austeras en el tiempo
quebrantos sobre cielos grises amigos
puertas con posibilidades y acciones finitas
Reconozco mis raíces liadas a tierra infertil
miradas fieles quebradas por la luz del entendimiento
pasos de niña asustada ciñendo la oscuridad
la costumbre, la rabia, la agonía, la resignación
Locuacidades siempre entre tanta despedida absurda
tanto camino desviado, tanto cruce y accidente
el cinismo del bienestar presentado entre sonrisas de cristal
y alguna mano tendida que recoge su interés
cinco lustros bajo la ceniza del herido ardor
demasiada palabra naufraga del sentido y la esperanza
quemaduras ya indolentes y austeras en el tiempo
quebrantos sobre cielos grises amigos
puertas con posibilidades y acciones finitas
Reconozco mis raíces liadas a tierra infertil
miradas fieles quebradas por la luz del entendimiento
pasos de niña asustada ciñendo la oscuridad
la costumbre, la rabia, la agonía, la resignación
Locuacidades siempre entre tanta despedida absurda
tanto camino desviado, tanto cruce y accidente
el cinismo del bienestar presentado entre sonrisas de cristal
y alguna mano tendida que recoge su interés
cinco lustros bajo la ceniza del herido ardor
demasiada palabra naufraga del sentido y la esperanza
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)