domingo, 15 de marzo de 2020

Covid19

Se expande rápidamente, el crecimiento exponencial amenaza con una crisis mundial. El antiguo continente está al borde del colapso y el imperio del capitalismo experimenta los beneficios, subiendo el valor de su moneda. Se ha generado el pánico colectivo, China y sus habitantes están muriendo demasiado rápido y la censura a los médicos descrubridores ha impedido el estudio de una cura. Los orientales que, buscando un mejor vivir se instalaron en diversos países, están perdiendo el poder de los imperios construidos a punta de restaurantes y mall.

Aquí todo sigue relativamente normal, la verdad es que desde hace unos meses ya existe un poco de caos producto de la omisión de las necesidades sociales por parte de un gobierno obtuso. Esto empeoró debido a la invasión zombie que se ha instalado, mayoritariamente, en las calles cuando las personas exigen respuestas y soluciones a la crisis. Los zombies, de putrefacto color, están armados y son sumamente peligrosos... al parecer buscan en los manifestantes un cerebro que les permita reemplazar el que ellos perdieron producto de una desconocida enfermedad que los hace actuar violenta y rabiosamente, lanzan gases para debilitar a sus víctimas y toman prisioneros sin discriminación, de los cuales muchos se perdió el rastro.

Con el avance de la enfermedad se han cerrado fronteras, colegios y universidades. Muchos sienten que se instala un nuevo orden mundial, sin embargo todo esto me parece curioso. Al parecer, en el país la enfermedad discrimina. Las personas con las que suelo relacionarme parecen sanas, no muestran síntomas y realizan sus labores diarias con total normalidad. Hace unos días se detectó un brote, en un lejano sector de la capital del territorio nacional llamado Vitacura; las víctimas son jóvenes de un establecimiento educacional. Los antecedentes hacen parecer que el virus se ve atraído por algún químico con el que se fabrican los billetes y los cabellos o cuerpos con escasa melanina. Por otro lado, la evidencia indica que, en el mismo sector geográfico y sus alrededores, hay sujetos más propensos que otros y estos han desarrollado nuevos síntomas: es como si el virus hubiese mutado y creado una nueva cepa, mezclando su estructura con la misma enfermedad zombie de origen desconocido. Esto ha provocado la creación de un grupo que se autodenomina "La Vanguardia", situación grave considerando que han logrado un nivel de organización que les hace conseguir adeptos, los cuales se caracterizan por su falta de empatía y una extraña obsesión con el rechazo al color rojo y algunos países caribeños y del norte de América del Sur.

Los medios de comunicación han contribuido en la masificación de la histeria colectiva: en los almacenes y supermercados escasean los productos higiénicos. La gente corre por las calles intentando conseguir desinfectantes en toallas o aerosol, mascarillas, bolsas de basura, cloro y papel higiénico, el alcohol gel jamás fue tan solicitado.

Aun se requiere más información sobre este extraño virus que amenaza con la extinción de la humanidad. Sin embargo, la medicina nacional no da abasto, ya que los hospitales y sus trabajadores se concentran en frenar la propagación del virus y atender a los pacientes. No queda más remedio que esperar a que un país, que destinó de manera oportuna recursos al desarrollo de las ciencias, logre descifrar una cura que pueda ser distribuida exitosamente al rededor del mundo.

lunes, 27 de enero de 2020

Se aleja y se apaga

Hay verdades que se nos escapan por las ojeras,
se transforman en tormentas
o mares tempestuosos y esperamos el efecto:
el naufragio.
Sabemos,
no necesitamos voces de vacío consuelo,
pero la vida se viste de negro.
Veo partir y me resigno,
alzo mi mano en señal de despedida,
sosteniendo un pañuelo
que pide el alto a fuego.
De a poco me siento ajena a todo
de pronto todo me afecta
y busco respuestas en falsas recetas.
Tengo un camino inconcluso delante
y uno agrietado detrás ciñéndome con fuerza,
no hay tiempo para vueltas.
Y si digo que no siento, miento
porque el miedo me tiende su abrazo,
paso a su lado y lo miro fijo,
se ríe porque quiero esquivarlo
y canto
tratando de dar paces a los llantos
los faros han perdido su brillo
como si alguien los soplara a mi paso.

martes, 21 de mayo de 2019

Crónica de un jueves de verano

Ese día salí de mi casa tipo 5. Había quedado de ver a mi compa cletero para fumar algo y que me pasara hierbita para esa tarde noche en que era el concierto de Skatalites. Nos juntamos y conversamos un buen rato, organizamos para el fin de semana una arrancada al cajón. Estuvimos poco tiempo pero quedé "como chancho". Tomé una micro desconocida que, asumí, me dejaría en un metro... y así fue. Me dí cuenta que era la E04, era la micro que tomaba mi amigo del colegio a su casa, el "Dugazno" (cuyo apellido era Durán, sin embargo, tenía un problema de modulación y el resto de los cabros del curso no encontraron nada mejor que apodarlo).
Mientras la cromi hacía su recorrido desde Avenida La Florida hacia el metro, pasé por la casa del Chino, un pinche amigo de un amigo, y del Javi, el guitarrista de una banda dónde canté un tiempo y cuyo nombre ya ni siquiera recuerdo. Dos cuadras más allá pasé por la ex casa de mi madrina, dónde me mandaron a vivir a los 13, más allá pasé por la casa de la Barbie, una niña del furgón de la tía Alicia. He odiado Santiago toda mi vida y, sin embargo, siento que cada parte de esta cochina ciudad se ha llevado un pedacito de mí, o será la gente que he conocido en ella?

jueves, 2 de mayo de 2019

Podría condensar
todos los recuerdos
de los últimos tiempos
en un instante
que se queme tan rápido
como el tabaco
que fumo para olvidar.
Pero no,
yo soy la de la buena memoria.
Cómo podría entonces resumir lo vivido? Cómo podrías acompañar
lo complejo de la selección de aquello fútil? lo que nos está de más
para poder desecharlo
y jugar
a que no tenemos malos recuerdos?

miércoles, 6 de marzo de 2019

Hace algunos meses escribí para ti,
cuánto puede cambiar el sentimiento cuando te rompen el alma.
Quizás tenías razón, el tiempo me hizo ser cruda y cruel
pero aprendí a matar los fantasmas que deja la mala memoria
aprendí a enfrentarme a mí misma en un pasado no tan distante,
reírme de mí misma y comprender los instantes
esos en que el amor y locura fueron uno y te jugaron en contra
esos en que te dejaste a ti misma por no ver

domingo, 20 de enero de 2019

No es que no tenga causa
es que perdí la fe.

Pocas esperanzas por exceso de fracasos
y menos expectativas por demasiada decepción.

Espejos empañados
olvidados por mi orgullo
pasados a mi presente
desecho errores y así, a veces,
recupero un poco la fe.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Nuestro sueño

Y habrá que dar vuelta esta última página, poner fin de una vez al capítulo casi inconcluso. No sé si bastará cerrar la puerta una vez más y tampoco si el tiempo borrará tu recuerdo... si sé que por mucho que sea el cariño la desconfianza acabó por marchitarnos, aunque a cada uno por su lado.

Puede que algún día lo supere y quizás no era lo peor que podía pasarme. Talvez lo que dijiste me abrió los ojos a esta nueva realidad de la cual estabas muy lejos, tan lejos que no notaste siquiera lo que estaba pasando entre los dos.

Y quizás nunca te enteres. Puede que este sueño que alguna vez existió entre nosotros se extinga solo en mí que fuí quien lo quizo de veras. Sin más se acaba todo. Y tú aún no lo sabes. Llorarás, lo sé, si te contara, pero ¿de que sirven ahora las palabras? Ni los gestos pudieron hacerte creer mi verdad. Probablemente me odies por todo esto, porque de ninguna manera podrías entenderlo.

¡Que pase el tiempo y con él los recuerdos! Porque no te veo queriendo a tí retenerlos. Y así, que el llanto se seque junto a todos los cauces recorridos. Y que se pudra nuestra historia dentro de mi baúl. Yo se que no querrás explicaciones, tiempo, ni espacio... menos una historia de lo que fué y desapareció.