sábado, 25 de julio de 2015

El vino cura el alma cuando duele el corazón
pero no borra el dolor
y no me devuelve el tiempo
no me devuelve la agonía
ni recoge los cristales que se me caen
cuando los años me van quitando la vida
Los pájaros volarán
y surcirán en mi memoria el dolor,
los cuervos establecerán su reino
anticipando la llegada del llanto de los sauces
que me entregan dedicatorias en cada tarde de invierno
mientras los ríos se me acercan a mares.
El tiempo no es mi amigo
porque me apuñala por la espalda
con cada paso que doy en confianza
y me entrelaza el pensamiento
y me recuerda los momentos.
Los ríos,
los rios siempre llegan al mar
y en el mar veo venir el resto de mi vida
agonizada de ciclones
me dará el tiempo la razón
de vivir, morir y matar.