Cómo quise dejar atrás el frío y la falta de sabores
para contruir un futuro mejor,
tan perfecto con sus defectos y no tan podrido como el presente.
Cómo quisiera ser idiota y convercerme una vez más,
creer la mentira, la tuya y la mía -nuevamente-,
y fingir que jamás se cerró la puerta.
Ay, amigo, a veces las distancias no eran nada
pero la lejanía sí era suficiente, sobraba,
y los rencores y la rabia y la nostalgia.
Así,
así tantas cosas que recuerdo cuando miro la foto en mi pared
y tú ¿borraste las nuestras? yo aún no puedo aunque quiero
y los muros se oscurecen, la pieza se hace pequeña,
el río enorme, la sonrisa ajena
y quisiera otra vez una de esas discusiones
algo de sinsentido, solo una vez...
Descuelgo esa foto.