Por no querer el fin
ahora está más próximo
y sin querer perdí
aquello que no quería alejar.
Sin más me rendí
por no lograr
hacer cambiar,
quizás orgullo o vanidad.
Se muere, queda atrás.
Y es verdad,
todo tiene un final.
Lo entendí cuando
me cansé de escuchar.
Son palabras vacías
y con más sentido
que cualquier verdad.
Y la pena se anhela
o al menos se espera
cuando todo va mal.
Por qué rechazarla
si de todas maneras llegará.
Disfrutar
el miserable tiempo,
valorar las horas,
las palabras.
Lo que se teje entre semanas...
de todas maneras
en algún momento acabará.
No hay comentarios:
Publicar un comentario