Y no, no te tomes el pulso
esa no es señal de estar vivo.
El dejar de sentir
es señal de estar muerto,
o al menos eso dicen.
Cuando tomo tu mano fría
noto que dejaste de estar aquí,
a mi lado
¿Por qué entonces insistes
reír conmigo?
ya no somos iguales.
Dime, cadavérico ser,
¿que ves cuando miras mis ojos ahora?
¿me dejaste a voluntad
o fue el destino inefable?
O quisiste adelantarte, quizás
a ese destino inminente
y dejarme las sobras
de esos recuerdos andrajosos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario